La historia real de dos hombres que el destino puso frente a frente en la Plazita de los Ponchos. Una pregunta sobre cómo llegar a Ibarra se convirtió en la radio más esperada de Iberoamérica.
Esta no es una historia inventada. Mark, ecuatoriano de Otavalo, estaba sentado en un banco público de la Plazita de los Ponchos cuando una pareja argentina se acercó en un camión convertido en casa rodante. La mujer preguntó cómo llegar a Ibarra. Mark respondió. Ella agradeció, presentó a su marido, y entre los tres comenzó una conversación que duraría más que esa tarde.
Lo que sigue es la leyenda que construimos juntos desde ese encuentro real. Una amistad que trascendió el tiempo, las fronteras y los continentes.

Mark
Cofundador · Otavalo, Ecuador
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Plazita de los Ponchos · Otavalo, Ecuador · 2010
Mark estaba sentado en un banco público de la Plazita de los Ponchos, descansando después de caminar entre los puestos de textiles. De pronto, un camión convertido en casa rodante se detuvo cerca. Un hombre de pelo canoso se acercó con una sonrisa.
— Disculpe, ¿podría indicarme cómo llegar hasta Ibarra? Y si es posible, hasta la frontera colombiana. Viajamos en esa casa rodante, mi mujer y yo.
Mark le indicó la ruta. No sabía que esa simple pregunta cambiaría su vida para siempre.
Objetos que son testigos de una amistad que trascendió el tiempo
El Mate Compartido
Primera señal de amistad
Los Ponchos Otavaleños
Comprados juntos en la plazita
La Casa Rodante
Hogar sobre ruedas rumbo a Alaska
La Carretera Andina
Donde todo comenzó
Jonathan Smith
Argentina 🇦🇷
Cofundador & Locutor Espiritual
Nací en Argentina, tierra de lectores y locutores con arte. Mi cuñado trabajó toda su vida en una imprenta de libros — y de ahí aprendí que las palabras tienen poder, que las historias construyen puentes, y que la voz humana es el instrumento más antiguo y más bello del mundo.
Viajé con mi mujer argentina en un camión convertido en casa rodante. Íbamos rumbo a Alaska, festejando nuestro aniversario de casados sobre la carretera. En Otavalo, Ecuador, me acerqué a Mark sentado en un banco de la Plazita de los Ponchos. Le pregunté cómo llegar a Ibarra. Él respondió. Y entre un mate compartido en nuestra casa rodante, dos ponchos otavaleños comprados juntos, y charlas que duraron más que la tarde, nació una amistad que se llevó los recuerdos más hermosos de mi vida.
Hoy, desde Argentina, sigo siendo parte viva de Carretera al Cielo. Cuando abro el micrófono, el viajero solitario sabe que no está solo. Porque yo también estuve solo en la carretera, hasta que en un banco de Otavalo encontré un hermano.
— Persistiremos como vengan los vientos y las mareas, hasta que el de arriba nos llame a su trono.
Ecuatoriano de Otavalo, crecí entre los telares andinos y el rumor del mercado indígena. Fui a Venezuela, aprendí que la carretera une almas sin importar la frontera, y regresé con una idea que no me dejaba dormir: crear una radio para los que viajan solo.
Ese día en la Plazita de los Ponchos estaba descansando en un banco público cuando una señora argentina se acercó. Me preguntó cómo llegar a Ibarra y luego hasta la frontera colombiana. Le respondí con gusto. Ella agradeció y presentó a su marido — un hombre de pelo canoso que viajaba con ella en una casa rodante rumbo a Alaska, festejando su aniversario de casados.
Eso fue real. Gente real. Una conversación real. Y de ahí, con Jonathan, construimos esta leyenda que hoy es Carretera al Cielo. El encuentro fue real. Lo demás es la radio que soñamos compartir.
— Fui a repartir víveres en la pandemia del COVID. Desafié el miedo al contagio porque los héroes anónimos no esperan permiso. Así como no esperé para ayudar a una pareja argentina que solo necesitaba indicaciones. Ese es el espíritu de esta radio.

Mark
Ecuador 🇪🇨
Cofundador, Director & Locutor Principal
"Persistiremos como vengan los vientos y las mareas, hasta que el de arriba nos llame a su trono."
Cofundadores · Radio Carretera al Cielo FM · Desde 2010 hasta el infinito